sábado, 31 de enero de 2026
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Llevo más de 24 horas sin dormir ¿Cómo querés que te cure?

La salud, como la vida, no se sostiene en soledad. ¿Qué lugar ocupan hoy las y los enfermeros, primera línea en el sistema sanitario? Porqué la denuncia de precarización es histórica, injusta y desigual? ¿Quién cuida a las que cuidan? ¿Cómo poder planificar salud pública si se discrimina la enfermería?

[Precarización, trabajo, crisis sanitaria, enfermería]

×Ani Alegre

Foto Circular

Hace meses que Eugenia no podía disfrutar un feriado con sus hijos. Son las 6 de la tarde y se queda dormida. Se le cierran los ojos y forzosamente intenta mantenerse ahí, en las conversaciones familiares, el mate que pasa de mano en mano, los juegos y los comentarios de los chicos. Finalmente elige volver a casa y dormir. Es enfermera en el hospital de Colón, Entre Ríos y en una de las clínicas privadas locales. Trabaja alrededor de 40/48 horas a la semana y gana $270mil por mes, aproximadamente. 

Se levanta a las 5.30 de la mañana y camina 40 cuadras para llegar al hospital. Junto con sus compañeras recorren las dos salas para evaluar a pacientes, entregan informes, pasan medicaciones, realizan curaciones y analizan casos con los superiores. Después, al quirófano, guardia, pediatría. Cuando terminan hacen otra vez la recorrida. Así en loop, un día normal regresa a su casa a las 19. Son los menos.

—Podemos estar 24 o en ocasiones 36 horas de corrido.

Las y los enfermeros hacen que el día a día en un servicio hospitalario no sea aún más trágico y doloroso. Sin ellas las instituciones no funcionarían y la atención primaria de salud conceptualmente, no existiría. Son las que sostienen, en el mejor de los sentidos. No quedarte tirada y abandonada, sucia, anestesiada a tu suerte, depende de ellas que saben los procedimientos, tienen responsabilidad con la otredad, no hacen la vista gorda, se comprometen y, sobre todo, se dan una mano mutuamente. La enfermería vuelca sobre el cuerpo enfermo lo mejor de quien sabe cuidar. Ahora; ¿puede un cuerpo descuidado cuidar? ¿Si esa laburante lleva 30 horas sin dormir, con dos turnos encima para tener un sueldo que le garantice llegar a fin de mes, cómo cumple su trabajo en condiciones facultas? ¿Cuál es la situación del sistema de salud en Argentina en la actualidad?

Estado de movilización permanente

“Exigimos la reapertura de las paritarias considerando el congelamiento de 7 meses de sueldos, mejoras salariales reales porque no nos alcanzan dos sueldos para vivir. Solicitamos el pase a planta de muchos enfermeros que hace años estamos transitando precariedad absoluta y también mencionamos todas las recategorizaciones adeudadas, somos profesionales de la salud y no hay ninguna consideración sobre eso, paralelamente queremos reclamar los llamados a concursos para cargos jerárquicos”, destacaron en Colón en la marcha del pasado viernes 21 de noviembre. Día de la enfermería, donde en simultáneo en distintos puntos de Entre Ríos, las y los profesionales volvieron a alzar la voz ante una demanda histórica, que lleva años sin resolverse.

“Sentimos un grado de desprecio a la importancia de esta profesión en los servicios hospitalarios y en el trabajo comunitario, el que garantiza que la gente llegue en menor medida al hospital. El carácter de esta desatención sobre lo que estamos viviendo hace años, genera que también se vuelva crítico el estado propio de la salud porque desalienta el interés por la profesión, porque estamos explotados y viviendo insanamente para poder vivir básicamente, ni si quiera con lujos, vivir”. 

Tal como lo ponen de manifiesto enfermeras y enfermeros autoconvocados en Colón, la situación que atraviesa habilita la precarización laboral: se paga menos, no se establece planta permanente, se contrata, no se garantiza la estabilidad laboral. Ante tanta demanda de trabajo, que aumenta debido a la crisis sanitaria, cada puesto de trabajo que se ocupa implica que se condicione al trabajador. “Cuando una de nosotras tiene franco o vacaciones sabe muy bien que eso significa el doble o el triple de trabajo para la que queda en ese lugar vacío. Las condiciones laborales que no favorecen el desempeño de forma que se garantice la seguridad de las personas pacientes. Hay riesgos en las tareas de enfermería que no son considerados con nosotros como trabajadores profesionales de la salud. Por ejemplo, el horario nocturno, trabajar en determinados espacios, como los cuidados intensivos, o trabajar con quemados. Lo cierto es que no siempre estas normativas se cumplen y tampoco existen criterios uniformes”, explican. 

La enfermería es un trabajo realmente crítico. Esto se debe no sólo al temor que se le tiene a manipular determinados productos, o tratar directamente con las heridas o la sangre. Existen cuestiones particulares como aquellos que trabajan con tratamientos oncológicos y requieren de protección especial. Hay quienes trabajan con pacientes infecciosos que, además de la protección, necesitan de condiciones especiales para no padecer las enfermedades que atienden. Muchas enfermeras y enfermeros no sólo se enferman de lo mismo que padecen sus pacientes, hasta pueden morir como ha sucedido y bien sabemos con el Covid y la pandemia, hecho que las y los ubicó como primera línea de defensa de la comunidad entera. Cabe remarcar conjuntamente que las cuestiones de salubridad no necesariamente tienen que ver con las condiciones físicas, también se relacionan con lo social: trabajar en ambientes donde puede verse afectada su salud mental.

Mucho antes que el coronavirus azotara al mundo, y pusiera a prueba a los sistemas sanitarios, en Entre Ríos los enfermeros y las enfermeras afrontaban otra pandemia: la gestión sanitaria. “Las primeras licenciadas en enfermeras vemos que otras carreras están reconocidas dentro de la salud, pero la enfermería es discriminada”, relatan. La lucha se intensificó en el último tiempo porque el salario es determinante, porque no hay paritarias que discutan lo obvio y porque se hace crítica la falta de ingreso formal de personal. 

Según los cálculos de la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE) los enfermeros y las enfermeras cobran hasta un 50% menos que otro profesional. “Y somos los que estamos en la primera línea, la que atiende, la que levanta, la que rota, la que cura las escaras, la que aspira las secreciones, controla los aparatos, la higiene y el confort, cuidas los alimentos, somos los y las que hacemos todo”, remarcan.

La precariedad del cuidado en la salud

La enfermería es de una de las “ocupaciones del cuidado” dentro del complejo entramado de las y los trabajadores de la salud. En este contexto, tiene la particularidad de ser la actividad con más alto nivel de feminización (85% de mujeres) y mayor carga de cuidado directo en sus tareas. Las problemáticas que afectan a las y los enfermeros son diversas, e impactan negativamente tanto en sus condiciones laborales como en la calidad de la atención en salud. La sobrecarga laboral, el pluriempleo, las deficiencias en infraestructura y los bajos salarios de las y los enfermeros son correlato de la situación general del sector de la salud.

En este sentido, es importante resaltar que el sistema de salud opera el clave de brecha de género, es un marco normativo que estructura prácticas y discursos que han construido a nivel simbólico, subjetivo e institucional las desigualdades entre mujeres y varones en el ámbito de actuación médica y funciona como reproductor de dichas desigualdades, en la medida que sostiene y refuerza la construcción diferencial de roles de género en la incorporación de las mujeres en tanto trabajadoras.  El acceso diferencial por sexo a posiciones que implican algún grado de responsabilidad, decisión o poder es otra de las situaciones de desigualdad más evidentes, que profundiza la segregación vertical existente en el mercado laboral en general. En tanto, el sector salud donde las mujeres son amplia mayoría, la proporción de mujeres que trabajan en el sector no se ve reflejada porcentualmente en los cargos de mayor jerarquía o en las jefaturas de área.

La brecha de salarios y derechos entre enfermería y otras profesiones de la salud sigue siendo injustificada e históricamente desigual. En toda la provincia y particularmente sobre la costa del río Uruguay, los equipos de enfermería trabajan con dotaciones insuficientes, cubriendo múltiples roles sin una compensación adecuada. La falta de estabilidad, la sobrecarga laboral y la ausencia de reconocimiento profesional generan agotamiento físico y emocional, deteriorando la salud de quienes sostienen el sistema.

La crisis es generalizada. Tanto en el ámbito privado como en el estatal, municipal, provincial y nacional, los salarios están a la baja y congelados. “Es tremendo lo que vivimos, con condiciones de trabajo deplorables. Nos ponen en el escalafón más bajo, sin distinguir que si una persona cursó estudios universitarios, que tiene una responsabilidad y una tarea de riesgo”.

La enfermería juega un rol fundamental como columna vertebral de la salud pública, con profesionales que gozan de la mayor confianza a nivel mundial. Personas, familias y comunidades reconocemos su invaluable contribución a la atención sanitaria, destacando su compromiso ciudadano. Sin embargo, las gestiones sanitarias existentes a la fecha, no suelen dar la razón al verdadero valor de las y los profesionales.

“La vocación sin salarios dignos es explotación. Seguiremos luchando para garantizar una atención de calidad y para reconocer el valor de quienes dedican sus vidas al cuidado de los demás” manifiestan a la vez que invitan a una movilización para el próximo 19 de diciembre. 

 

∆ {Curaduría por Equipo Circular}

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